Tras la contundente declaración conjunta de Michelle Bachelet y Gabriel Boric en redes sociales —donde los ex mandatarios manifestaron sus reparos frente a la incorporación de Chile al “Escudo de las Américas”—, la respuesta del Gobierno, a través del subsecretario del Interior, Máximo Pavez, no se hizo esperar.
Recordemos que, durante la jornada del jueves, los otrora jefes de Estado advirtieron sobre los efectos que la iniciativa podría tener sobre la soberanía y autonomía de la política exterior chilena. Asimismo, hicieron un llamado al Ejecutivo a revisar la continuidad de Chile en el plan contra el crimen organizado transnacional impulsado por Donald Trump, y ofrecieron su apoyo en el diseño de políticas de Estado contra este tipo de delitos.
Sin embargo, la respuesta gubernamental —en voz del subsecretario Pávez— no fue del todo conciliadora. “Hay un tema de formas. Las relaciones entre los expresidentes en nuestro país son ejemplares, son parte de nuestra tradición democrática y no se hacen por la prensa”, partió diciendo la autoridad, según consignó T13.
“Nosotros no comentamos las opiniones contingentes de los expresidentes de la República“, sostuvo, para luego expresar que desde el gobierno se quieren hacer “presentes algunas notas sobre la declaración que firmaron los expresidentes Boric y Bachelet”.
“Hay una forma en que los presidentes tienen permanentemente comunicación, en múltiples aspectos y no nos parece, en primer lugar, que una declaración pública sea el camino de poder expresar las posiciones respecto de la forma en que se conduce la política exterior, que como todos sabemos está encabezado por el Presidente de la República”, sentenció.
Subsecretario arremete contra Bachelet y Boric
Luego, Pavez puso sobre la mesa una insólita acusación: “Si bien es cierto, respetamos las opiniones legítimas, no nos parece que los presidentes usen la política exterior de Chile para poder atacar al gobierno en una materia que es muy importante para todos los chilenos, que es mejorar la persecución del crimen organizado”.
Asimismo, quiso despejar dudas respecto posibles efectos en la soberanía nacional asegurando que el “Escudo de las Américas” se trata de una instancia de coordinación que “no implica, no ha implicado y no implicará cesión de soberanía alguna“, y no de un tratado internacional.
“Sobre el fondo de la declaración, hacemos presente el desconocimiento que significa la iniciativa. Como ya se sabe, no es un tratado internacional, es un acuerdo voluntario que suscriben más de 15 países en el continente para perseguir el crimen organizado”, recalcó.
Al final de su declaración, Máximo Pavez hizo hincapié en que — a su juicio— “lo único que debilita la soberanía es la acción sostenida del crimen organizado. Por lo tanto, nos llama la atención de que hayan voces en el mundo político que no quieran que nuestro país se incorpore a una instancia que permitirá mejorar las capacidades frente al flagelo del crimen organizado transnacional“.
Cabe destacar que, desde su lanzamiento en marzo de 2026, Estados Unidos presentó la iniciativa como un mecanismo de colaboración entre distintos países en seguridad y defensa, con foco en el combate al narcotráfico, el crimen organizado y el narcoterrorismo. Pese a esos objetivos, especialistas y publicaciones del sector han planteado dudas sobre una posible dimensión económica y geopolítica orientada al hemisferio occidental y vinculada a la agenda de la administración Trump.




