El Senado sesionará de forma especial este martes, desde las 9:30 horas, para conocer, debatir y votar de manera definitiva la acusación constitucional presentada por las bancadas republicana y libertaria en contra del exministro de Hacienda Nicolás Grau (Frente Amplio) por supuestas inconsistencias en cálculos fiscales.
El libelo, que fue visado previamente por la Cámara de Diputados y Diputadas por un estrecho margen de 77 votos a favor, 68 en contra y una abstención, imputa al economista una infracción a la Constitución y las leyes en el marco de su gestión en el manejo de las finanzas públicas de la nación.
De ser aprobado el requerimiento por el pleno de la Cámara Alta -instancia donde los senadores ejercen constitucionalmente facultades como jurado-, Grau arriesga quedar inhabilitado por un periodo de cinco años para el ejercicio de cualquier cargo público.
Los plazos para resolver el caso se encuentran al límite legal, ya que la Carta Fundamental establece un margen estricto de entre cuatro y seis días hábiles para que el Senado se pronuncie una vez declarada la admisibilidad por la cámara de origen.
Cálculo de votos y el impacto de las ausencias
El escenario de votación de esta jornada asoma sumamente complejo y estrecho para la iniciativa oficialista, la cual requiere originalmente un umbral de 26 votos -equivalente a la mayoría absoluta de los senadores en ejercicio- para conseguir la aprobación.
Sin embargo, las matemáticas parlamentarias se han visto alteradas a última hora debido a ausencias de carácter internacional y misiones institucionales.
Respecto al quórum requerido para la sesión de hoy y la incidencia de estas bajas, el senador Matías Walker, del partido Demócratas, dijo en conversación con El Diario de Cooperativa que, “se requiere un umbral de 26 votos para la aprobación, la mayoría absoluta de los senadores en ejercicio (…) Las inhabilidades y las ausencias, si bien pueden bajar el quórum constitucional a 25 votos -de hecho, entiendo que el senador (Manuel José) Ossandón pidió permiso constitucional y eso baja el quórum a 25- pueden incidir”, explicó el legislador.
La variación responde a que Ossandón, de Renovación Nacional, se encuentra fuera de Chile integrando la comitiva oficial del Presidente José Antonio Kast en su gira por Paraguay y Uruguay.
A esta baja se suma la automarginación voluntaria del senador Luciano Cruz-Coke (Evópoli), quien se declaró inhabilitado ya que -según posteó en sus redes- “el show de las acusaciones constitucionales como arma contingente debe terminar”.
“Se ha desnaturalizado el sentido de las acusaciones”
Más allá de la resolución del caso particular de Grau, Walker aprovechó la instancia para plantear una profunda crítica respecto al uso abusivo y estratégico que las diversas coaliciones políticas le han dado a este mecanismo de control constitucional durante los últimos periodos legislativos.
“Se ha desnaturalizado el sentido de las acusaciones constitucionales. Se ha transformado en un juicio político y nosotros estamos en un régimen presidencial; no en un régimen parlamentario. Hoy día no se juzga si la gestión del ministro Grau fue adecuada o no o la gestión político-económica del Gobierno anterior. Lo que se determina es si hay un ilícito constitucional o no. Es decir, si el exministro Nicolás Grau incurrió en una infracción a la Constitución y la ley. Eso es lo que tiene que determinar el Senado como jurado y eso es lo que se ha venido desvirtuando”, fustigó.
En esa misma línea, el parlamentario por la Región de Coquimbo adelantó su respaldo formal a una iniciativa legal impulsada por Chile Vamos para elevar las exigencias regulatorias al momento de entablar estos libelos, argumentando que “no puede ser que basten 10 firmas para tener al Congreso paralizado un mes por una acusación constitucional”.
El debate y la posterior votación de cada uno de los capítulos de la acusación se extenderán durante toda la tarde en la sede del Congreso Nacional en Valparaíso.




