Una década de agresiones sexuales contra su hija terminó con un hombre condenado a presidio perpetuo simple. Los hechos comenzaron en abril de 2013, cuando la víctima tenía 11 años, y se extendieron hasta mayo de 2023, fecha en que ocurrió el último ataque acreditado por la justicia.
Según consignó BiobioChile, el Tribunal Oral en lo Penal de Temuco estableció la responsabilidad del acusado tras revisar los antecedentes expuestos durante el proceso. El fallo lo declaró culpable por violación propia e impropia, en ambos casos bajo la modalidad consumada y de carácter reiterado.
Juan Pablo Gerli, fiscal del Ministerio Público, precisó que la condena se sustenta en los episodios reiterados de violación cometidos contra la hija del acusado, tanto durante su infancia como después de cumplir los 14 años.
Al respecto, detalló que “por los delitos reiterados de violación infantil y violación de mayor de 14 años, acciones que había desarrollado el imputado respecto de su hija. Estos hechos se desarrollaron durante un lapso importante de años. Producto de estas agresiones sexuales, la víctima resultó embarazada“.
Junto con la sentencia de cárcel, el fallo contempla la inhabilitación para ejercer cargos públicos y derechos políticos. A ello se suma la obligación de proporcionar una muestra biológica, que será incorporada al Registro Nacional de ADN de Condenados.
Cumplida la pena de presidio, el condenado no quedará sin medidas de control. De acuerdo con el citado medio, el sujeto deberá mantenerse bajo vigilancia por un período de 10 años una vez que recupere su libertad.




