Un total de 347 inmigrantes en condición migratoria irregular, con 39 de ellos detenidos por por órdenes de expulsión vigentes, dejó un operativo migratorio masivo ejecutado por la Policía de Investigaciones (PDI).
Según la información policial, fueron más de 2.000 ciudadanos extranjeros fiscalizados en todo el territorio nacional en las últimas horas.
Del total de extranjeros fiscalizados en situación anómala, 140 habían hecho ingreso a Chile a través de pasos no habilitados. Asimismo, las 39 personas detenidas contaban con decretos de expulsión ejecutoriados que se encontraban pendientes.
El resultado policial se dio en paralelo a que el Senado despachara a ley la reforma a la Ley de Migración, iniciativa que faculta a la PDI para ingresar con orden judicial a inmuebles donde habiten extranjeros con expulsión administrativa, además de ampliar el período de prohibición de retorno al territorio chileno de tres a cinco años.
Frente al avance de este marco normativo, el ministro de Seguridad, Martín Arrau, destacó que “el proyecto, que venía del gobierno anterior, ha sido mejorado vía indicaciones y hemos logrado los consensos para que pueda ser aprobado“.
En esta línea, valoró que se permita “ingresar a las viviendas a buscar a las personas para materializar las expulsiones, con una autorización judicial, por supuesto. Eso es un cambio enorme respecto a lo que tenemos hoy“.
A estos sumó que “poder notificar de manera electrónica y no tener que estar yendo a buscar una, dos, tres veces a la persona para recién notificar, es un cambio enorme”.
Pese a valorar la nueva legislación, el secretario de Estado optó por no referirse a la situación de los ciudadanos venezolanos sujetos a expulsión administrativa, cuyos procedimientos se mantienen entrampados ante la negativa de las autoridades de Caracas de admitir vuelos de deportación con connacionales desde Chile.




