La historia de una adolescente identificada como Sofía dejó al descubierto graves vulneraciones que habría sufrido y que, cuando todavía era menor de edad, terminaron en la explotación sexual de la joven. El dramático caso fue finalmente expuesto tras una querella presentada ante el Juzgado de Garantía de Talca.
De acuerdo con un reportaje de BiobioChile, la acción judicial fue impulsada por el programa “Mi Abogado”, encargado de representar a niños, niñas y adolescentes. En ella, se incluye a tres hombres que permanecen en prisión preventiva por su presunta participación en la explotación sexual de la menor dentro de un night club de Talca, además de apuntar contra la madre de la víctima.
¿Cómo empezó todo?
Sofía tenía 15 años cuando ingresó a una residencia destinada a madres adolescentes. Llegó embarazada de siete semanas y con una bala alojada entre el abdomen y la columna. Según el citado medio, había estado 54 días hospitalizada —período en el que no recibió visitas— antes de eso.
Fue el temor de perder a su hija lo que llevó a la adolescente a abandonar la residencia el 16 de junio, antes de dar a luz. El 1 de diciembre nació la niña, pero la joven continuó expuesta a un entorno de abandono, consumo de drogas y dificultades económicas familiares.
Según el citado medio, los hechos denunciados se remontan a 2024, cuando la adolescente habría comenzado a ser explotada sexualmente coaccionada por su progenitora. Tras el ingreso de su madre a prisión por un homicidio, las presiones económicas no habrían cesado: la menor habría continuado siendo obligada a conseguir dinero para enviárselo mientras permanecía tras las rejas.
El relato de la adolescente también incluye antecedentes que se remontarían a su infancia. Según declaró, su madre habría vendido fotografías de ella a hombres desde que tenía apenas siete años. De acuerdo con lo expuesto en la querella, Sofía “no odia a su madre por esta situación y otras más, pero dice que no la perdonará nunca”.
Alarmantes signos de desprotección
Debido a un consumo problemático de drogas, la joven fue separada de su hija en octubre de 2025, tan solo cinco meses después de que acudiera a Carabineros para pedir ayuda y fuera trasladada a una nueva residencia para madres adolescentes.
Los registros de la residencia dieron cuenta de una situación que terminó siendo relevante para la investigación: en apenas dos meses, la adolescente salió sin autorización en 22 ocasiones. Varias de estas fugas ocurrieron durante la madrugada y, al regresar, presentaba signos compatibles con consumo de sustancias ilícitas.
Ante el Juzgado de Familia de Talca, la directora de la residencia expuso los antecedentes y relató parte de las declaraciones que había entregado la adolescente. Sofía contó que su madre se acercaba principalmente para pedirle dinero y expresó su principal deseo en una desgarradora frase: “Yo quiero una vida normal, como una niña de 17 años y no ser prostituta”.
Adolescente fue encontrada trabajando en una night club
A la situación familiar se habría sumado la intervención de otros adultos, quienes, según la denuncia, habrían aprovechado el estado de vulnerabilidad de la adolescente. El escrito señala que su consumo de alcohol y cocaína, junto con la necesidad de conseguir dinero para su madre, habrían sido factores utilizados para influenciarla.
Los antecedentes apuntan a que Sofía era movilizada en vehículos hacia diferentes puntos. Posteriormente, la investigación habría establecido una conexión con un night club de Talca, lugar donde, pese a conocer su minoría de edad, los imputados presuntamente la mantenían bajo vigilancia y le daban instrucciones.
Tres hombres —investigados por promover y facilitar la explotación sexual de una menor de 18 años— terminaron en prisión preventiva tras un procedimiento realizado el 27 de agosto por la Brigada de Delitos Sexuales de la PDI. El operativo permitió encontrar a Sofía al interior del night club, donde también había otras seis mujeres.




