El ejercicio del liderazgo en el marco político nacional continúa representando un desafío complejo y hostil para la representación femenina en América Latina.
A pesar de los avances en la materia, el acceso a los espacios donde se toman las decisiones reales de poder sigue estando fuertemente restringido por estructuras tradicionales.
En ese escenario, la dos veces presidenta de Chile y actual vicepresidenta del Club de Madrid, Michelle Bachelet, abordó los costos personales y políticos que enfrentan las mujeres en el servicio público, advirtiendo sobre la falta de respaldo partidario y el incremento de la violencia.
LAS PALABRAS DE LA EXPRESIDENTA
“Las mujeres que se meten en política tienen los mismos desafíos, obstáculos, problemas. Muchas veces se sienten muy solas y sus propias ilusiones políticas no las apoyan ni acompañan en momentos de crisis (…) Es muy solitario muchas veces el rol de una mujer política y, por lo tanto, hay que apoyar,”, enfatizó en una entrevista con EFE.
La exmandataria enfatizó la brecha existente entre la presencia numérica y la capacidad efectiva de mando. “Hemos visto avance en paridad y un incremento de mujeres legisladoras (…) Sin embargo, una cosa es paridad y otra es poder. Hay muchas mujeres que tienen representación, pero no tienen el poder porque las instituciones políticas y sus colegas no se lo dan”, remarcó.
Finalmente, Bachelet recalcó que “creemos que una democracia es más fuerte cuando hay más mujeres e igualdad. También hay más desarrollo en un país cuando hay más mujeres participando en política y con mayor igualdad de oportunidades de derecho”.




