El gobierno de Marruecos multiplicó la presencia de fuerzas de seguridad en la frontera con España de Fnideq (Castillejos, en su denominación castellana) con Ceuta, que este viernes amaneció blindada para limitar el acceso ante los llamados a un nuevo cruce masivo tras la entrada multitudinaria del pasado día 30 de julio.
En la carretera que une Tánger con Fnideq -de unos 80 kilómetros de extensión- EFE constató que hay numerosos controles de la policía y de la gendarmería para evitar la llegada de migrantes a Ceuta, aunque se pueden ver grupos reducidos caminando en dirección a la frontera.
Algunos intentan llegar en transporte público o en vehículos privados, como el caso de varios jóvenes que se bajaron apresuradamente de un auto para esconderse entre la maleza unos cientos de metros antes de un control: “Son migrantes. El vehículo los esperará más adelante, una vez que haya superado el control policial”, relatan en el lugar.
En tanto, la Zona de Actividades Económicas de Fnideq, que ocupa varias hectáreas en las afueras, se ha convertido en un punto de concentración de las fuerzas de seguridad.
El blindaje responde a los llamados a un nuevo cruce masivo a Ceuta, que se han viralizado en redes sociales, con el ejemplo de los incidentes del pasado 30 de julio, cuando decenas de miles de personas cruzaron a pie y a nado la frontera con el territorio español.
Hasta ahora, el balance de estas avalanchas de migrantes es de al menos 141 muertos, según organizaciones humanitarias, y suma una creciente tensión política entre Madrid y Rabat, y dudas sobre el rol de Marruecos y su cercanía con Israel.




