Al concretar la primera visita oficial de Estado de un presidente chileno a Bolivia en 71 años, José Antonio Kast llamó este viernes a superar el inmovilismo en las relaciones, argumentando que las controversias históricas no deben frenar el desarrollo de ambos países.
La declaración tuvo lugar durante una comparecencia conjunta en la sede del Gobierno boliviano, instancia a la que ambos mandatarios arribaron luego de sostener una reunión bilateral y sellar la firma de diversos acuerdos de cooperación.
Frente a su homólogo boliviano, Kast señaló: “No voy a fingir que no existen diferencias, porque hay diferencias. Pero esas diferencias existen, son históricas. Bolivia tiene sus posiciones, Chile tiene las suyas y, más allá de ellas, hemos aprendido algo muy importante: las diferencias no pueden ser excusa para estar paralizados“.
“Nuestros pueblos demandan avanzar, salir adelante, surgir. Por eso hemos encomendado también al mecanismo de consultas políticas que trabaje estas cuestiones con diálogo y confianza mutua“, puntualizó el Mandatario.
Paz ratifica que la reivindicación marítima es “irrenunciable”
Pese al tono constructivo impulsado por la comitiva chilena y la firma de los convenios bilaterales, Bolivia mantuvo intacta su tradicional exigencia soberana durante la misma ceremonia.
Al tomar la palabra en la declaración de prensa, el presidente Rodrigo Paz señaló que la reivindicación marítima de su país es de carácter “irrenunciable“.
“Traicionar a la patria”: la dura arremetida de Evo Morales
Pese a esto, el expresidente de Bolivia Evo Morales consideró que excluir la centenaria reclamación marítima boliviana del diálogo durante la visita que realiza Kast a La Paz, es “traicionar a la patria” y supone un “desacato”.
Morales (2006-2019) sostuvo en X que “excluir el legítimo reclamo marítimo de la Agenda Bilateral durante la visita” de Kast “es una afrenta a la memoria histórica y un desacato al mandato inclaudicable del pueblo boliviano”.
Bolivia y Chile se enfrentaron en 1879 en la llamada guerra del Pacífico, en la que el primer país perdió unos 400 kilómetros de costa y cerca de 120.000 kilómetros cuadrados de territorio, quedando sin acceso al mar.
Excluir el legítimo reclamo marítimo de la Agenda Bilateral durante la visita del Presidente chileno José Antonio Kast, es una afrenta a la memoria histórica y un desacato al mandato inclaudicable del pueblo boliviano. Pretenden hacernos creer que el fallo de La Haya de 2018 cerró nuestra causa, ocultando tres verdades históricas y jurídicas irrebatibles que la propia Corte Internacional de Justicia (CIJ) dejó sentadas ante el mundo: – Bolivia nació a la vida independiente en más de 400 km de costa soberana sobre el Océano Pacífico, arrebatada tras una invasión injusta. – Ningún tratado ni acuerdo bilateral en la historia, tampoco el impuesto en 1904, ni los intercambios de 1920, 1950 o Charaña, han resuelto jamás la condición de mediterraneidad. – La sentencia invoca expresamente a Bolivia y Chile a continuar el diálogo y las negociaciones de buena vecindad para dar solución al enclaustramiento por ser un asunto de interés mutuo. Ningún gobernante puede archivar nuestra reivindicación marítima bajo el pretexto de priorizar una agenda comercial o “superar los conflictos del pasado”. El artículo 267 de la CPE establece como mandato que el acceso soberano al Océano Pacífico es un derecho irrenunciable e imprescriptible de las bolivianas y bolivianos. Por tanto, frente a la visita de Kast, no podemos traicionar la Patria y renunciar a exigir el diálogo que la propia CIJ exhortó a mantener. ¡Que el pueblo juzgue y la historia sentencie!
— Evo Morales Ayma (@evoespueblo) October 16, 2026
Ambos países no tienen relaciones diplomáticas a nivel de embajadores desde 1962, salvo un paréntesis de 1975 a 1978, por la falta de solución a la centenaria reclamación marítima boliviana, aunque mantienen consulados generales en La Paz y Santiago.
La relación bilateral ha tenido altibajos en las últimas décadas y alcanzó uno de sus momentos más tensos en 2013, cuando el entonces Gobierno de Morales recurrió a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya en busca de un fallo que obligue a Chile a negociar de buena fe el acceso soberano al mar.
En 2018, la CIJ determinó que Chile no tiene obligación legal de negociar con su vecino, aunque el Gobierno de Morales aseguró que el tribunal también señaló en su sentencia que eso no supone un impedimento para que ambos países dialoguen.




