La decisión de devolver a cuatro miembros del denominado “Clan Chen” al recinto penitenciario de Alto Hospicio generó reparos en el presidente José Antonio Kast, quien cuestionó el fallo adoptado por el Juzgado de Garantía de Iquique.
Recordemos que el traslado a Talca de los cuatro reos se había concretado en el marco de la Operación Cancerbero, iniciativa impulsada para reubicar a integrantes de organizaciones consideradas de alta peligrosidad y reforzar el control penitenciario.
Más de US$180 millones estarían vinculados a la presunta operación de blanqueo que mantiene bajo investigación a Longdi Chen, Wu Chen, Wen Chen y Ziliang Zhen. Los cuatro fueron formalizados por asociación ilícita y lavado de activos, y son apuntados como supuestos líderes de una organización que habría canalizado recursos obtenidos mediante una estafa transnacional.
Frente a los cuestionamientos surgidos por los recursos judiciales presentados por las defensas del Clan Chen, Kast reivindicó las atribuciones de Gendarmería respecto al funcionamiento de los recintos penitenciarios. “¿Dónde queda la autoridad de Gendarmería? Una institución noble que hace bien su trabajo y de repente alguien decide poner un recurso y se resuelve que esa persona vuelva al lugar más cómodo“, cuestionó.
Aunque aseguró que el Gobierno respetará las resoluciones de los tribunales, Kast manifestó preocupación por sus efectos en materia de seguridad. El episodio también instaló nuevamente la discusión sobre quién debe definir el destino y las condiciones de reclusión de personas asociadas a organizaciones criminales.




