Las prospecciones en alta mar en busca del jurel perdido aún no dan resultado.
Los pescadores industriales del Biobío revelaron durante los últimos días su preocupación ante unas “condiciones oceanográficas anómalas” que están haciendo esquivos los bancos de peces, al punto de que, a la fecha, sólo han podido capturar el 28 por ciento de su cuota anual, cuando lo normal sería estar en torno al 60.
Por este motivo, destinaron ocho embarcaciones para salir en búsqueda del recurso, pero hasta ahora no hay rastro de que la biomasa se encuentre en las 200 millas náuticas de la Zona Económica Exclusiva.
El problema se asocia, principalmente, a las aguas cálidas que ingresan como consecuencia del fenómeno del Niño.
“Estamos afectados por una condición meteorológica que nos tiene a todos bastante preocupados. Esperamos que esto pase, que se regularice y que efectivamente logremos extraer la cuota o parte de la cuota que tenemos asignada este año”, comentó el dirigente Juan Carlos González.
La situación afecta “el funcionamiento de una industria de la cual dependen miles de trabajadores, y también el comercio local: es una cadena, ya que el comercio depende de los sueldos fijos, del trabajo decente, de calidad y formal que genera hoy día la industria, en este caso la industria pesquera”, advirtió González.




