Después de diversas notas de prensa, críticas respecto al equipamiento del nuevo avión presidencial, la Casa Blanca anunció el retiro temporal del Boeing 747-200B que Catar le regaló a Donald Trumo y que se transformó en el nuevo Air Force One.
La aeronave se someterá a “mejoras”, aunque la vocera del republicano -Karoline Leavitt- aseguró que “el nuevo Air Force One es perfectamente seguro para los viajes del presidente, pero recibirá mejoras y actualizaciones adicionales en otoño, las cuales tardarán aproximadamente un mes en completarse”.
Durante el tiempo en el que el nuevo avión esté fuera de servicio, Trump utilizará el antiguo Air Force One, un Boeing 747-200B que ha transportado a los presidentes estadounidenses desde la administración de George H. W. Bush (1989-1993).
Medios como The New York Times informaron que el Servicio Secreto había expresado dudas sobre la seguridad del avión, que en 2025 el Pentágono aceptó como donación de la familia real catarí, pese a la polémica generada por el regalo, por el conflicto de intereses que implicaba.
Trump quiere utilizar el avión catarí de forma temporal como Air Force One mientras la compañía Boeing completa la construcción de los dos aviones que fueron encargados durante su primer mandato (2017-2021), un proceso que acumula varios retrasos.
Concluído su segundo mandato en 2029, el magnate quiere exhibir el avión catarí en el centro presidencial que construirá en Miami.




