Una impactante revelación hizo el medio Reportea en torno al ataque a la sede Bellavista de la Universidad San Sebastián, en el contexto del estallido social de 2019. Y es que la investigación penal sobre el episodio terminó cerrada en marzo de 2023 y sin culpables.
De acuerdo con el citado medio, en el momento en que dos efectivos de la Dirección de Inteligencia de Carabineros —quienes operaban como agentes encubiertos en el lugar— fueron señalados en la indagatoria, el caso se cerró.
La revisión de las cámaras de seguridad permitió a Jorge Barraza, quien entonces encabezaba la seguridad del recinto a nivel nacional, reconocer a los policías involucrados. El exdirector buscó poner los antecedentes en conocimiento de la justicia a través de una declaración ante la Policía de Investigaciones y un informe con los registros, pero ninguno de esos documentos terminó incorporado a la causa.
A partir de las imágenes de vigilancia, el fiscal José Morales pidió información sobre los funcionarios David Gaete y Óscar Cifuentes. La solicitud, sin embargo, encontró resistencia en el Ministerio del Interior, encabezado en ese momento por Rodrigo Delgado, cuya respuesta fue que los antecedentes requeridos estaban sujetos a reserva.
En palabras de Morales, el requerimiento pretendía identificar “si los funcionarios tenían antecedentes del sujeto encapuchado que en las grabaciones se ve iniciando el fuego”.
¿Legalmente fuera de alcance?
Según consignó Reportea, la respuesta del Ejecutivo se sustentó en las disposiciones que regulan el Sistema de Inteligencia del Estado. Posteriormente, el ex fiscal nacional Jorge Abbott rechazó autorizar el acceso a los antecedentes reservados, lo que impidió al Ministerio Público obtener los oficios policiales requeridos. Ante esa limitación, la Fiscalía resolvió no perseverar en la investigación.
Antes de que la causa dejara de avanzar en tribunales, el caso también generó tensiones al interior de la USS. Según el relato de Jorge Barraza, presentó los registros en una reunión matinal con autoridades académicas, instancia en la que habría participado Andrés Chadwick, quien le habría preguntado qué buscaba conseguir con la investigación. La casa de estudios, en cambio, negó que el exministro hubiera intervenido en esas reuniones.
Cabe destacar, que los dos funcionarios también aparecen vinculados a otros episodios ocurridos durante el estallido social. Según antecedentes de seguridad privada, uno de ellos fue registrado con una máscara antigás en las inmediaciones del lugar del incendio, minutos antes de que comenzara el fuego. El segundo, en tanto, habría sido identificado tras infiltrarse en la población Lo Hermida y posteriormente aparecer en el programa de televisión Contra viento y marea con su identidad real.




