Donald Trump intentó desmarcarse este lunes de la disputa presidencial brasileña, asegurando que no apoyó a ninguno de los candidatos que se enfrentaron en la segunda vuelta del domingo, en la que Luiz Inácio Lula da Silva (PT) derrotó a Flávio Bolsonaro (PL).
Sin embargo, según recogió 24 Horas, el mandatario estadounidense puso en duda la legitimidad del proceso al insinuar que hubo “fraude” y tildar de “extraña” la extensión de dos horas de la votación, sin que esas declaraciones implicaran por sí mismas pruebas de irregularidades.
Mientras era interrogado por la prensa, el polémico presidente sentenció: “Yo no tomé partido, pero parece que es otro fraude electoral, francamente. No tomé partido, pero ha dejado una impresión terrible al mundo“.
Recordemos que la relación de Trump con los Bolsonaro precede a la actual contienda electoral: en mayo recibió a Flávio en la Casa Blanca y, años antes, en 2021, manifestó su apoyo a Jair Bolsonaro durante su llegada a la Presidencia brasileña.
Sin embargo, el mandatario estadounidense no ha declarado públicamente su respaldo al candidato del Partido Liberal en esta elección. Eso sí, pese a lo anterior, Trump no tuvo reparos en tildar el proceso de “corrupto”, sentenciando que “son otras elecciones. Las elecciones tienen que ser indiscutibles y me parece que tiene muy mala pinta“
Trump afirmó sentir simpatía por Lula, asegurando que se lleva “muy bien con él”, aunque cuestionó el desarrollo de los comicios brasileños. “Simplemente creo que tiene muy mala pinta… las elecciones, la forma en la que se hizo la tabulación. La prórroga que se dio fue muy extraña”, declaró, en alusión a la decisión del Tribunal Supremo Federal de Brasil de extender hasta las 19:00 horas el cierre de las urnas, previsto inicialmente para las 17:00, debido a problemas de transporte público en distintos sectores del país.




