De Grange dispuso “agentes antievasión” para impedir que pasajeros suban sin pagar a la micro

En conversación con El Diario de Cooperativa, el biministro de Transportes, Telecomunicaciones y Obras Públicas, Louis de Grange, destacó el inicio del plan piloto antievasión en el sistema de transporte público metropolitano.

La iniciativa, que incorpora a 90 agentes de seguridad para impedir el ingreso de pasajeros que no validen su pasaje, “es tremendamente importante, sobre todo como señal y para enfrentar un problema que ya lleva años sin solución“, dijo el secretario de Estado.

El programa debutó en el recorrido 107 (STU), servicio que conecta Peñalolén con Huechuraba y que registra un 65% de no pago, cifra sustancialmente superior al promedio de Red Movilidad, que se posicionó en 37,4% durante el primer semestre de 2026.

El despliegue considera equipos de tres personas por bus, los cuales resguardarán los accesos delanteros y traseros. Los agentes cumplirán una función disuasiva y preventiva enfocada en resguardar los accesos e instar a la validación previa, aclarando que no poseen facultades de fiscalización ni atribuciones para cursar infracciones.

En total, el contingente cubrirá 21 frecuencias diarias de lunes a viernes, operando prioritariamente en los bloques de mayor demanda: entre las 06:30 y las 08:30 horas, y de 17:00 a 20:00 horas.

Al respecto, De Grange explicó que “el rol que cumplen es exactamente el mismo que cumplen los guardias tácticos de Metro, esta especie de guardias de negro que tienen un chaleco antibalas y una mascarilla. Cumplen exactamente el mismo rol: impedir que las personas no paguen su pasaje para ingresar al bus en este caso. No fiscalizan el pago del pasaje, sino que simplemente, si alguien no paga, estas personas impiden su ingreso, que creo que es de toda lógica. Los niveles de evasión que llevamos hace años en el sistema de transporte público de Santiago son inaceptables”.

El biministro enfatizó que la evasión “se ha mantenido en torno al 40% durante muchos, muchos años y eso tiene un impacto no solo financiero, sino también tiene un impacto en el rol social que cumple el sistema de transporte público. Cada vez que una persona no paga su pasaje, está dejando a un niño en una escuela rural sin desayuno, a un adulto mayor sin remedio y le está metiendo la mano al bolsillo a las personas que sí pagan su pasaje“.

Consultado sobre si la evasión incide directamente en el cálculo del pasaje, precisó que “tú podrías reducir a cero la evasión y sería un impacto inferior al 10% del costo del sistema”. En ese sentido, reconoció que la medida “no es tanto por un tema financiero. Es relevante, pero el mayor impacto es la señal para el país y para los pasajeros que sí pagan. Son 100 o 140 millones de dólares que el Estado deja de percibir y que tiene un uso alternativo en salud, en educación, en pensiones; por lo tanto, también tenemos la obligación de enfrentarlo”. 

Eventuales conatos

Frente a la posibilidad de incivilidades o roces con usuarios, la autoridad indicó que “la evidencia muestra que sobre el 80% de los evasores son evasores blandos; es decir, van a ver a este actor, a este agente antievasión, y simplemente no se va a subir o va a pagar. Yo creo que en el 80% de los casos se va a ser efectivo. Por supuesto, hay un porcentaje de gente que es más violenta y puede haber algún tipo de altercado, tal como ha ocurrido en el Metro, que me ha tocado ver también, pero, bueno, este es un delito que no es aceptable (sic)“.

“Como Estado no podemos aceptar este tipo de comportamientos, que manda una señal pésima. Con este tipo de medidas, el Gobierno no solo está tratando de enfrentar el tema evasión, que tiene una componente financiera y de señales, sino también una sensación de seguridad más fuerte para los pasajeros de los buses”, sostuvo el ingeniero.

“(La posibilidad de enfrentamientos verbales o físicos) ha ocurrido siempre. En el Metro de Santiago ocurre con cierta periodicidad. No es habitual, pero ocurre. Acá probablemente va a ocurrir y todos estos agentes de antievasión han sido preparados, han tenido formación previa y el casting consideró este tipo de perfil (…) Puede haber algún conato o algún altercado que es normal que ocurra, si esto es una medida de fuerza para hacer cumplir la normativa y el Estado de derecho. Por supuesto que no vamos a extremar la situación y el mensaje es que, si la situación es incontenible, se mantendrá así nomás, pero tiene que haber una señal disuasiva fuerte“, insistió De Grange. 

Escalamiento futuro

El plan tendrá una duración inicial de 30 días y contempla una inversión del orden de los 100 millones de pesos durante su funcionamiento.

La expectativa es que la presencia de los agentes tenga un efecto disuasivo y permita reducir la evasión del servicio 107 desde el actual 62,7% a un rango entre 30% a 40%.

“Esperamos que en este recorrido las cifras sean buenas. Vamos a evaluar cuánto fue el impacto en la evasión y después ir escalándolo” al resto del sistema, señaló el biministro.

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