El expresidente Gabriel Boric se unió a las voces de oposición que han cuestionado la propuesta del Gobierno de José Antonio Kast que crea un estado de excepción constitucional de seguridad pública, y lo calificó como “un estado de sitio de 240 días”.
Según la reforma ingresada este lunes, la medida sería aplicable ante una “calamidad y amenaza grave e inminente o afectación grave de la seguridad”, y el Ejecutivo podría extenderla por hasta ocho meses antes de requerir la aprobación del Congreso.
Este nuevo estado de excepción otorgaría facultades para suspender libertades de locomoción y de reunión, y así también para interceptar, abrir o registrar comunicaciones.
Desde Punta Arenas, el exmandatario reflexionó: “Quienes estamos en política tenemos que estar dispuestos a colaborar siempre, con quien sea el Gobierno, para políticas de Estado, lo que no significa ceder en convicciones que son claras“.
En ese sentido, “espero que haya una oposición franca, respetuosa, pero abierta, clara y firme respecto de esta reforma constitucional que quiere instaurar un estado de sitio de 240 días, con una limitación de libertades que no se había visto, inédita en la democracia chilena“, cerró el expresidente.
Los diputados opositores Raúl Soto (PPD) y Raúl Leiva (PS) han alertado que esta idea es un primer paso hacia una “democracia iliberal”, mientras que en el oficialismo, el senador Matías Walker (Demócratas) tildó la propuesta como “una locura”.
En tanto, el Presidente Kast descartó que exista un afán autoritario detrás de la iniciativa: “Algunos podrán molestarse —y es legítimo— cuando uno plantea un estado de emergencia como el que estamos planteando ahora, pero lo que planteamos es un debate parlamentario. Por eso es tan importante cuidar los dichos y no caricaturizar“.
En paralelo, la Sala de la Cámara Alta acordó que la reforma de seguridad sea vista por las comisiones de Constitución, Seguridad Pública y Defensa, aunque en esta última solo se analizará un aspecto relacionado con las Fuerzas Armadas.




