Durante la madrugada de este martes, en un operativo que comenzó en la población Las Dunas, en la comuna de Lo Espejo —mismo sector donde murió asesinado el suboficial mayor Cristóbal Aguilera—, dos jóvenes de 22 años fueron abatidos por Carabineros en Cerrillos tras evadir una fiscalización vehicular.
Cerca de diez minutos duró la persecución que terminó en la esquina de Luarrázuris con avenida Pedro Aguirre Cerda. En ese punto, los funcionarios de Carabineros utilizaron sus armas de servicio contra el vehículo. Camilo Robles y Germán Martínez fueron identificados como los dos fallecidos del procedimiento. Robles iba al volante y tenía tres órdenes de detención vigentes, mientras que Martínez viajaba como copiloto y no registraba antecedentes
Más tarde, según detalló 24 Horas, la versión policial fue cuestionada en el lugar por familiares y cercanos a las víctimas. Según plantearon, ninguno de los jóvenes estaba armado ni realizó una maniobra destinada a embestir a los funcionarios durante el procedimiento.
“No hubo un intercambio de disparos como se dice”
Al respecto, un allegado de los fallecidos sentenció: “Diciendo que fue una persecución que inició por Lo Espejo, yo no tengo fe de eso, pero de lo que sí tengo fe es que no hubo un intercambio de disparos como se dice. De por sí, solamente fue disparo de parte de Carabineros y no fue directamente porque intentaron atropellar a Carabineros, sino que fue por solamente querer evadir el control”.
De acuerdo al entorno de ambos jóvenes, el conductor —al advertir la presencia policial— habría temido ser detenido a raíz de las órdenes judiciales que mantenía pendientes por causas de receptación y hurto. Ante eso, habría optado por escapar. “Se asustó, yo creo, lo más probable, por su tema, yo creo que legales. Pero por temas de armamento o de algo ilícito, no. Doy fe de que no. No llevaba arma, nada, en ningún momento”, aseveró un familiar directo.
Ahora, las cámaras de seguridad serán uno de los principales elementos para reconstruir lo ocurrido durante el procedimiento. La diligencia fue encargada a la Brigada de Homicidios de la PDI por la Fiscalía Metropolitana Occidente, luego de que los peritajes determinaran que el automóvil no contenía armas y que no existió un intercambio de disparos. El registro audiovisual permitirá establecer si hubo o no una maniobra para atropellar a los policías.




