Con escabrosos detalles que dieron cuenta de la brutalidad del hecho, el fiscal de Quilpué, Hernán Silva, describió el caso ocurrido hace más de 7 años en la mencionada comuna, donde un padre agredió brutalmente a su hijo de tan solo 2 meses. Hoy, el sujeto —imputado por el delito de parricidio frustrado— fue acreditado como responsable de lo ocurrido por la Fiscalía y condenado por el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Viña del Mar.
“El día 25 de abril del año 2019, siendo aproximadamente las 16:00 horas, en circunstancias que el imputado R.A.D.S. se encontraba en su domicilio ubicado en Quilpué, en momentos en que estaba en su dormitorio, teniendo en sus brazos a la víctima, su hijo de 2 meses y 28 días de edad, en un momento lo golpeó con un objeto contundente en la cabeza y tórax, a consecuencia de estos hechos el menor afectado resultó con lesiones de carácter grave, y secuelas estructurales graves en sistema nervioso central, con riesgo vital, quien habría fallecido de no mediar intervención médica oportuna y eficaz”, describió el fiscal Silva, según recogió La Cuarta.
Durante el juicio, un médico pediatra —quien ya había atendido antes a la víctima por una bronquitis— declaró: “Las caídas son un accidente doméstico común de lactantes, eso se ve al menos una vez al día o un par de veces a la semana. Generalmente no tienen lesiones graves, ya que no son caídas con tanta velocidad que no producen tantas fracturas. Aquí se deduce que la persona que estaba haciendo el relato les estaba mintiendo, porque no era concordante con los hallazgos clínicos del paciente”.
Madre se encontraba en la ducha cuando escuchó un golpe
Frente a dichas declaraciones —además de otros antecedentes primordiales—, el tribunal concluyó en su sentencia: “La acción que causó la fractura craneal sufrida por (el bebé) consistió en un golpe propinado por el acusado”.
“El menor, de dos meses de edad, se encontraba sano cuando su madre ingresó a la ducha el 25 de abril de 2019. Mientras esta se encontraba bañándose, escuchó un golpe seco y el cese repentino del llanto del niño. Al acudir a verlo, lo encontró inconsciente, describiéndolo gráficamente como un ‘títere’. Luego advirtió que el bebé presentaba sangre en la cavidad bucal”, se añadió en el fallo.
Al final, sentenció que “la lesión craneal consistente en una fractura extensa y difusa, acompañada de edema cerebral, ocurrió mientras la madre permaneció en la ducha. La respuesta que surge de la prueba rendida es que el lactante fue golpeado por su padre”.
¿Cuantos años de presidió recibirá el agresor?
El tribunal estableció una pena efectiva de 12 años y seis meses de presidio mayor en su grado medio para el acusado. La sentencia contempla, además, inhabilitación absoluta y perpetua para ejercer cargos y oficios públicos y derechos políticos, junto con la prohibición de ejercer profesiones titulares durante el tiempo que dure la condena.
Por su parte, tras la resolución de la justicia, el fiscal Silva resaltó: “Expusimos hechos objetivos e indicios potentes. Acá, tal como en los delitos sexuales, no hay dos testigos. Acá el testigo es el bebé. Lo principal son los indicios y las máximas de la experiencia. El daño no se condice con una caída a baja altura. Es una caída para contusiones, ni siquiera fracturas. Existe una aceleración que va más allá de la gravedad”.




