“La Odisea” es una monumental travesía que remece al viaje del héroe

Christopher Nolan finalmente está de regreso en los cines con su ambiciosa adaptación de “La Odisea” (“The Odyssey”), la legendaria obra atribuida a Homero, con Matt Damon como “Odiseo” en su largo regreso a casa tras luchar en la guerra de Troya.

El resultado es una monumental travesía de casi tres horas, grabada íntegramente en cámaras IMAX, que logra remecer las nociones sobre el clásico arquetipo del viaje del héroe con un protagonista valiente pero falible, hábil pero agotado, atormentado por sus actos heroicos que lo torturan en cada paso de su periplo.

Nolan nuevamente habla sobre nuestra humanidad a través del cine, en su mayor lienzo a la fecha, tomando uno de los primeros textos de la literatura occidental para presentar el viaje como un martirio, un autocastigo, donde el héroe debe comprender y aceptar sus pecados de la amarga y absurda guerra. Hay que ganarse el regreso a casa e, incluso en su destino, el viaje está lejos de terminar.

Es ahí donde Damon logra capturar esta lucha interna con gran destreza, entregando una de sus mejores interpretaciones en una película que hace lucir a todo su elenco.

fotocontent_1
La resiliente “Penélope” de Anne Hathaway. (Foto: Universal)

Desde la despiada crueldad y violenta cobardía del “Antínoo” de Robert Pattinson a la imponente presencia de la resiliente “Penélope” de Anne Hathaway, cada personaje resulta clave en la historia, incluyendo algunos que tan solo tienen minutos de presencia, como “Atenea” (Zendaya) o “Calipso” (Charlize Theron). Hasta el menos carismático, el “Telémaco” de Tom Holland, hace la tarea.

La distintiva perspectiva narrativa de Nolan, con su relato no lineal, juega a favor de la estructura de la obra original, que intercalaba recuerdos y relatos cuando la historia ya estaba en marcha.

Ello le permite entregar una adaptación que respeta el relato clásico y, de paso, lo reinterpreta para hablar sobre la humanidad, el estado del mundo, lo absurdo de la guerra y lo angustioso de las odiseas internas que impactan en nuestros seres queridos.

De la mano del director de fotografía neerlandés Hoyte van Hoytema y la experimental música de Ludwig GöranssonNolan logra capturar las emociones de cada detención de la travesía a una escala masiva, con escenarios que resultan ser otro protagonista más al reflejar lo aciago del trayecto.

Es un relato donde conviven humanos y dioses, con el propio cineasta abrazando los aspectos fantásticos de la obra desde el primer momento. Es un “mundo de probable magia” dice un texto al inicio de la película, casi como una declaración de principios.

fotocontent_3
Robert Pattinson como el despiadado y cruel “Antínoo”, uno de los pretendientes de “Penélope”. (Foto: Universal)

Nuestro héroe interactúa con dioses y criaturas míticas, enfrentando al cíclope “Polifemo” que, en la iluminación al fuego de su cueva, recuerda al “Saturno devorando a su hijo” de Goya, y también es testigo del poder de Zeus y Poseidón a través de los elementos de la naturaleza.

Incluso, hay un momento donde la vida y la muerte conectan de forma muy terrenal con tremendo impacto, abordando la culpa y las consecuencias de la guerra en voz de sus víctimas.

El largometraje también se permite entrar en terreno del horror con una fascinante secuencia centrada en la hechicera “Circe” (Samantha Morton, magnífica), que deja en completo silencio a toda la sala con una comprensible rabia imposible de contener.

“La Odisea” es Nolan en todo su esplendor, tomando un texto legendario para reflexionar sobre las consecuencias de la absurda guerra y lo que realmente significa volver a casa, sacudiendo las nociones del viaje del héroe en una monumental travesía que debe ser vista en la mayor pantalla posible.

“La Odisea” se estrena en cines este jueves 16 de julio.

También te podría interesar... …