La exministra de la Corte Suprema Ángela Vivanco, imputada por los delitos de cohecho lavado de activos en el caso denominado la “trama bielorrusa”, abandonó este viernes la cárcel de San Joaquín tras el cambio de su medida cautelar a arresto domiciliario total resuelto por la Corte de Apelaciones de Santiago.
Al ser consultada por los medios respecto a su situación procesal, la otrora magistrada expresó que “me declaro inocente y tengo pedido a través de mi abogado declarar en mi juicio, así que espero pronto dar todos los detalles que me corresponde darle a la Fiscalía”.
“Evidentemente no soy una persona que se pueda catalogar de peligro para la sociedad; al contrario, soy una persona que quiere colaborar. Quiero defenderme en un juicio justo y voy a colaborar en todo lo que sea necesario para llegar a ese final que espero, y tengo la confianza, de que así va a ser”, reiteró.
La exjueza defendió su trayectoria en el máximo tribunal frente a los cuestionamientos por presuntas irregularidades en sus fallos: “Cuando fui ministra procedí siempre con honorabilidad y con rectitud, y eso es lo que espero demostrar. Y para eso existen los juicios y las condiciones dadas para poder rendir pruebas”, enfatizó.
“Tengo un cáncer y era importante salir y tratarme afuera”
Respecto a su nueva realidad cotidiana, la otrora ministra de la Corte Suprema explicó que no regresará a su antiguo hogar, ya que la propiedad arrendada fue entregada. Cumplirá la medida cautelar en un departamento gestionado por su exmarido.
Asimismo, Vivanco se refirió a su estado de salud y manifestó su preocupación por su madre, quien se encuentra en una institución de cuidados paliativos: “Mi mamá está en la última etapa de su vida con daño neurológico. Pediré permiso al tribunal para ir a verla a la brevedad”, enfatizó.
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Sobre su caso, valoró que “me dejaron entrar todos mis medicamentos y también tuve controles aquí, pero desgraciadamente hay varias cosas que yo tengo que no se pueden resolver solamente con los recursos disponibles aquí. Por eso para mí era importante salir y poderme tratar afuera“.
“Yo tengo un cáncer, entonces necesito poderme hacer exámenes que no se pueden hacer aquí ni en el hospital penal tampoco”, concluyó.




