El director de Greenpeace Chile, Matías Asún, criticó en Cooperativa que el Gobierno tiene una “profunda ignorancia” sobre el tema medioambiental, que se demuestra “en un conjunto de aseveraciones basadas en su impresión o en la poca información que manejan”, por lo que “falta más seriedad de su parte” en el debate.
Asún abordó en Lo Que Queda del Día diversos episodios protagonizados por el Ejecutivo en los que ha asegurado que distintas obras de proyectos de inversión se han paralizado por “chinchillas”, “árboles” y “roedores”.
“Escuchar al ministro (de Vivienda, Iván) Poduje hablar sobre que hay organizaciones ambientales deteniendo la construcción de hospitales sobre humedales o la necesidad de talar araucarias… me da la sensación de que hay mucha minuta comunicacional dando vuelta y mucha vuelta rápida, pero poca densidad real y poca calidad del debate”, sostuvo Asún.
“Esas frases lamentablemente están acompañadas de otras bastante menos astutas como que todo lo que es húmedo es humedal; o peor aún, que el agua de los ríos se pierde en el mar y la naturaleza está equivocada cuando piensa en hacer ríos”, agregó, en referencia a dichos emitidos por el propio Presidente Kast.
No considerar la ecología “se traduce en mayor pérdida de empleo”
“El gran problema que tenemos en torno a esto tiene que ver con que el desconocimiento de los límites ambientales, de la importancia del cuidado del medio ambiente, de la necesidad de contar con mecanismos que efectivamente permitan administrar los recursos hídricos, el cuidado de los glaciares… cuestiones que están estrechamente vinculadas con los decretos ambientales y la ley de reconstrucción”, expresó Asún.
“(De hecho), el no considerarlos, se traduce en mayor pérdida de empleo a largo plazo, en menor proyección y mayor riesgo a la actividad económica”, señaló.
“El retirar fiscalizaciones regulatorias y habilidades que tenemos las personas para exigir el respeto de los derechos constitucionales, como se está proponiendo en la ley de reconstrucción, justamente lo que hace es generar más incertidumbre, potencialmente (originar) peores proyectos y, por lo tanto, en la práctica, pueden incluso generar una situación paradójica en donde los incentivos sean justamente a aprobar menos iniciativas”, añadió.
“Por lo tanto, si el problema de fondo es que tenemos que facilitar la inversión, como ha dicho este Gobierno, lo razonable sería regular más para garantizar que las condiciones ambientales estén debidamente consideradas y, con ello, que los modelos de negocio que estamos estableciendo no sean no solo a costa del medio ambiente, sino tampoco le den la espalda al entorno del cual dependen”, remató el director de Greenpeace Chile.




