El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Rancagua (Región de O’Higgins) dictó este sábado sentencia en contra de los tres implicados en el homicidio calificado del ingeniero agrónomo y empresario agrícola Daniel Silva Figueroa, asesinado el 21 de marzo de 2024 en un caso de sicariato planificado por motivos económicos.
En un fallo unánime, el tribunal aplicó las penas de presidio perpetuo, 18 años y 10 años de cárcel, según el grado de participación de cada condenado.
La pena más alta fue para Evelyn Beatriz de Lourdes Muñoz Avilés, sentenciada a presidio perpetuo simple en calidad de coautora inductora. Por su parte, Hernán Fabián David Robles Villatoro fue condenado a 18 años de presidio como autor colaborador, mientras que Francisca Carolina Ortega Vásquez recibió una pena de 10 años de presidio en calidad de cómplice del ilícito.
Concertación y sicariato
Según el fallo acreditado por el tribunal, el crimen fue planificado días antes por Muñoz Avilés y Robles Villatoro.
De acuerdo con el Poder Judicial, se dio por probado que Robles transfirió un total de dos millones de pesos a Muñoz para el pago de los sicarios, aprovechando una reunión de negocios que mantendría con la víctima, de 44 años, para entregar información sobre su ubicación exacta.
“En horas de la mañana del día 21 de marzo de 2024, específicamente a las 10:20 horas, el imputado Hernán Robles Villatoro desde su cuenta bancaria personal realiza una transferencia de dinero por la suma de $500.000 a la cuenta personal de la imputada Evelyn Beatriz De Lourdes Muñoz Avilés y posteriormente, siendo las 21:49 horas del mismo día, efectúa una segunda transferencia bancaria a la misma imputada por una suma de $1.500.000”, establece la sentencia.
El fallo detalla que Muñoz Avilés proporcionó un camión de su propiedad para trasladar desde Santiago a dos sicarios de nacionalidad extranjera y una motocicleta, mientras que Ortega Vásquez condujo el camión, dejó a los ejecutores cerca de un servicentro en la Ruta 5 Sur y los esperó tras el ataque para ayudarlos a escapar y deshacerse de las evidencias.
Cuando la víctima conducía por el kilómetro 61 de la ruta, fue alcanzada por la motocicleta desde la cual se percutaron al menos 10 disparos. Cuatro de ellos impactaron en la cabeza de la víctima, provocándole la muerte instantánea por un traumatismo craneoencefálico.
La justicia informó que los dos sicarios materiales continúan prófugos de la justicia.




